Muere un rojo, el Pepe llora…pero no va

Ayer 5 de diciembre, falleció el terrorista comunista y metodista Nelson R. Mandela, uno de los ídolos de los progres, “premio Nobel (Zurdo) de la paz”, como Obama y otros bolches… 
Otro bolche para el infierno
Nelson Mandela y su amigo Fidel Castro…Dos enemigos de la libertad, juntos.
 

Murió Nelson Mandela

Falleció el ex presidente Nelson Mandela




Textos:C. Gutiérrez web@grupoepensa.pe |Fotos:Difusión

16:50 | LIMA –El ex presidente de Sudáfrica, Nelson Mandela, falleció este jueves en su vivienda en la ciudad de Cape Town, así lo anunció el presidente de ese país, Jacob Zuma, quien señaló que ‘Madiba’, se fue en paz y en la compañía de su familia.
Mandela nació en 1918 en Sudáfrica y vivió durante muchos años en carne propia el sufrimiento del apertheid, separación entre negros y blancos, que vivió ese país. formó parte del brazo armado del Congreso Nacional Africano que buscaba el fin del segregacionismo, sin embargo en 1962 fue arrestado y condenado a cadena perpetua, donde estaría 27 años de su vida, 18 de los cuales los viviría en la prisión de Robben Island, lugar en el que sería el prisionero número, 466/64.
Fue liberado en 1990 cuando ya era uno de los mayores líderes africanos, a pesar de estar en prisión, y louego de todos los intentos de los gobiernos de hacerlo desertar de su lucha armada. Luego de su liberación era el principal candidato para llegar a la presidencia de su país. Sus opciones se acrecentaron cuando 1993 se hizo acreedor al Premio Nobel de La Paz.
En 1994 ‘Madiba’, cómo era llamado, se convirtió en el primer jefe de estado negro, cargo que ejerció hasta 1999. Siempre fue considerado como uno de los mayores políticos dentro de la escena mundial.

A principios de este año, a punto de cumplir 95 años de edad su deteriorado estado de salud preocupó a Sudáfrica, sin embargo logró estabilizarse hasta, hoy, cinco de diciembre, que falleció en paz, como señaló el presidente Zuma.

http://diariocorreo.pe/ultimas/notic…nelson-mandela

Información sobre Nelson Mandela:
De la Metapedia:

Nelson Mandela

Nelson Mandela

Nelson Rolihlahla Mandela nació el 18 de julio de 1918 y murió el 5 de diciembre de 2013. Era un político y expresidente de Sudáfrica de origen khoisán. Antes de su presidencia, Mandela era un activista y el líder de Umkhonto we Sizwe, el brazo armado del Congreso Nacional Africano, organización marxista que se levantó contra el régimen del Apartheid mediante el terrorismo[1]. Este sistema de segregación racial fue demonizado por los medios de comunicación y los judíos sionistas, encabezados por Albie Sachs y Joe Slovo, instigaron contra el Apartheid, realizando boicots y movilizando a los africanos para levantar revoluciones y resistencias contra los blancos a los que pronto empezaron a considerar como “opresores”. En 1962, Mandela fue arrestado y hallado culpable de 156 actos de violencia pública que incluían oleadas de atentados con bomba, muchos de ellos en lugares públicos, como el atentado de la estación de ferrocarril de Johannesburgo, además de otros cargos. Fue condenado a cadena perpetua, sin embargo sólo estuvo preso durante 27 años.
Tras su liberación el 11 de febrero de 1990, Mandela colaboró en conjunto con el entonces presidente, Frederik Willem de Klerk, para establecer una “democracia multirracial” en Sudáfrica, lo cual se consiguió en 1994, con las primeras elecciones democráticas. Tanto Nelson Mandela como Frederik Willem de Klerk recibieron el Premio Nobel de la Paz de 1993. Posteriormente Mandela ganó las elecciones y fue presidente de Sudáfrica desde 1994 hasta 1999.
Mandela combatió contra un régimen el cual daba trabajo, educación y atención médica para miles de negros, en el país más estable, seguro y próspero de África, y luchó para reemplazarlo por un gobierno “democrático” que ha hecho del país el lugar número uno en asesinatos, torturas robos y violaciones, además de que más del 50% de la población está actualmente desempleada. Hasta 2008 el departamento de Estado de Estados Unidos le mantuvo en la lista de “terroristas”.
Los medios de comunicación han fabricado una imagen pública de Mandela para que el mundo entero lo adore, ocultando o distorsionando con cuidado todo hecho que pueda empañar su figura.

Contenido

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Comunismo

Nelson Mandela y Fidel Castro. ¡Gloria a ti, Nelson, que desde 25 años de cárcel solitaria defendiste la dignidad humana! Nada pudieron contra el acero de tu resistencia la calumnia y el odio. Supiste resistir y, sin saberlo ni buscarlo, te convertiste en símbolo de lo más noble de la humanidad. Vivirás en el recuerdo de las futuras generaciones, y contigo los cubanos que cayeron defendiendo la libertad de sus hermanos en otras tierras del mundo. Fidel Castro.

Nelson Mandela con su maestro sionista y comunista Joe Slovo, y su esposa Winnie Mandela.

El judío y comunista Joe Slovo, el manipulador detrás de Nelson Mandela

En sus declaraciones públicas y discursos, Mandela siempre hacía críticas a los países de Occidente, pero no escatimaba en elogios para las dictaduras comunistas que hay en el mundo. Condenaba los errores de las políticas occidentales, pero se negaba a condenar públicamente el genocidio y la represión brutal histórica de los países comunistas. Mandela es considerado un “paladín de la libertad y la democracia”, el “héroe de los oprimidos en todas partes”, pero considera que las dictaduras como Cuba son “baluarte de la libertad y la justicia”.
Muchos de sus apologistas claman de manera optimista que Mandela “pudo haber tenido tendencias comunistas en su pasado”, pero que fue moderando en sus creencias políticas. Tal vez sean conscientes de sus elogios exagerados hacia una dictadura comunista en una fecha tan tardía como 1991, cuando él y su esposa Winnie se refirieron a Cuba como su “segundo hogar”, para celebrar la revolución comunista de Fidel Castro. En su discurso, Mandela dijo:

¡Viva la Revolución Cubana. ¡Viva el camarada Fidel Castro… Los internacionalistas cubanos han hecho tanto por la independencia africana, la libertad y la justicia. Admiramos los sacrificios del pueblo cubano en el mantenimiento de su independencia y soberanía frente a un círculo vicioso de la campaña imperialista destinada a destruir los avances de la revolución cubana. Nosotros también queremos controlar nuestro destino… No puede haber una rendición. Se trata de un caso de la libertad o la muerte. La revolución cubana ha sido una fuente de inspiración para toda la gente libre.

Además, Nelson Mandela escribió un panfleto llamado How to be a Good Communist (“Cómo ser un buen comunista”).

La violencia de Winnie Mandela y los “necklaces”

Winnie Mandela quema a los opositores con neumáticos llenos de gasolina llamados “necklaces”, no importando si son de su propia raza.

“Con nuestras cajas de fósforos y nuestros collares vamos a liberar a este país”, Winnie Mandela.

Su esposa, Winnie Mandela, ha sido igualmente efusiva en sus elogios al comunismo y la violencia. En 1986 se informó en el periódico del partido comunista de Moscú, Pravda, diciendo:

Víctima de un necklace

La Unión Soviética es el portador de la antorcha de todas nuestras esperanzas y aspiraciones. Hemos aprendido y seguiremos aprendiendo la resiliencia y la valentía del pueblo soviético, que son un ejemplo para nosotros en nuestra lucha por la libertad, un modelo de lealtad al deber internacionalista. En la Rusia soviética, el poder real del pueblo ha transformado los sueños en realidad. El país de los soviets es el verdadero amigo y aliado de todos los pueblos que luchan contra las fuerzas oscuras de la reacción mundial.

Posteriormente en Munsieville, el 13 de abril de 1986, dijo: “Con nuestras cajas de fósforos y nuestros collares vamos a liberar a este país”, refiriéndose a su propia marca específica de actividad política democrática mediante la cual todo aquel que se le oponía, le eran atados las manos y los pies, y luego quemados vivos con neumáticos lleno de gasolina que se colocan alrededor del cuello llamados “Necklaces”.
Antes de la liberación de Mandela, Winnie ya era acusada de serle infiel a su esposo y de llevar una vida demasiado disipada y escandalosa. Pero lo que realmente la distanció de Nelson fue la creación de un grupo de matones, al que puso el nombre de “Mandela Football Club”, con la que amedrentaba y castigaba a quien ella consideraba colaboracionistas del apartheid[2]. En 1988, el grupo secuestró a cuatro jóvenes negros y asesinó a uno de ellos. Condenada por la muerte del adolescente en 1989, se libró de la cárcel y pagó solo una multa gracias al apoyo que recibió de Mandela.
Finalmente, él se divorció de Winnie dos años después de que fuera elegido como el primer presidente negro de su país, en 1996. La última noticia que se tiene de ella es que tuvo que subastar obras de arte y objetos personales para pagar sus deudas.
El presidente sudafricano, Nelson Mandela, se desmarcó de su antigua esposa e hizo saber que apoya la investigación sobre la presunta participación de Winnie en ocho asesinatos, entre otros delitos[3].

Apoyo al terrorismo

En 1983, su partido marxista Congreso Nacional Africano (ANC) llevó adelante un ataque con coche bomba contra los cuarteles de la Fuerza Aérea Sudafricana ordenado por el líder sudafricano Oliver Tambo. Debido a la hora en la que explotó el artefacto, la mayoría de las víctimas fueron civiles. Fallecieron 19 personas y 200 resultaron heridas. Mandela fue acusado de apoyar el terrorismo y encarcelado. El ataque fue en respuesta a la matanza de 42 activistas y civiles negros en 1982.
En 1985, el presidente P.W. Botha dijo a Mandela que podía ser liberado, siempre y cuando hiciera una sola cosa: que renunciara a la violencia. Como el gobierno blanco siguió usando la violencia, Mandela se negó a renunciar a ella. Es por eso que permaneció en prisión hasta que Frederik De Klerk lo liberó sin ninguna condición. Nelson Mandela nunca renunció públicamente a la violencia.

Salida pacífica a la lucha armada

Nelson Mandela y Frederik De Klerk

Mandela favoreció una salida política con ayuda del presidente sudafricano de ascendencia holandesa Frederik De Klerk. Este último fue desarticulando paulatinamente el sistema segregacionista denominado Apartheid y pactó con Mandela “una salida democrática“. En 1990 Mandela fue liberado y se presentó como candidato en las elecciones, convirtiéndose en el primer presidente negro de Sudáfrica en 1994. Designó entonces a Frederik De Klerk como vicepresidente, el cual cumplió un importante rol para desmontar pacíficamente el aparato represor del gobierno blanco, a la vez que Mandela se esforzó por evitar represalias por parte de la población negra que de no controlarse hubieran acabado en una masacre de la minoría blanca. Mandela y De Klerk recibieron juntos el premio Nobel de la Paz en 1993. Sudáfrica adoptó el sistema democrático ya que los ideales de libertad y democracia de Mandela ya eran patentes desde hacía décadas…

“Durante toda mi vida me he dedicado a esta lucha del pueblo africano. He peleado contra la dominación blanca, y he peleado contra la dominación negra. He buscado el ideal de una sociedad libre y democrática, en la que todas las personas vivan juntas en armonía e igualdad de oportunidades. Es un ideal que espero poder vivir para ver realizado. Pero si es necesario, es un ideal por el cual estoy preparado para morir.”

Nelson Mandela, en el cierre de su alegato ante la Suprema Corte en 1964.

El presidente estadounidense Barack Obama dijo sobre Mandela: “En el momento en el que él deje este lugar, creo que una cosa que todos sabremos es que su legado perdurará en todas las épocas”. Obama agregó que él había leído textos y discursos de Mandela, con los cuales comprendió “que se trataba de alguien que creía en ese principio básico del que acabo de hablar, tratar a las personas por igual, y estaba dispuesto a sacrificar su vida por esa creencia”.

Referencias

Enlaces externos

Artículos Relacionados

De Hispanismo.org:

Nelson Mandela: cómo fabricar un falso héroe

“Invictus”: cómo fabricar un falso héroe

Que el cine es un instrumento de opresión ideológica y de lavado de cerebro no es un secreto para nadie. Y si no que se lo digan al cine español, que viene haciendo exactamente eso. En España, fechorías como la de la “memoria histórica” jamás hubieran sido posibles sin la manipulación de masas que ha supuesto el cine español en los últimos años. Eso sucede también a nivel internacional y un buen ejemplo de ello es la película Invictus, que da una imagen completamente distorsionada de uno de los iconos de la progresía -y también de los liberales- de todo el mundo: Nelson Mandela. La película supone un serio intento de consolidar al antiguo líder del Congreso Nacional Africano (CNA) como un ídolo moderno.

Clint Eastwood relata en Invictus el triunfo del equipo sudafricano de rugby liderado por François Pienaar en la Copa del Mundo de rugby. El triunfo queda asociado a la figura de Nelson Mandela, que da a los miembros del equipo los uniformes verdes y amarillos, símbolo de la “Nueva Sudáfrica” post-apartheid. El hábil gesto de Mandela le ganó el apoyo de muchos sudafricanos blancos y consiguió que buena parte de la población le identificara con los colores nacionales. Sin embargo esto no es todo, ya que tan solo se trataba de un mero gesto en el océano de la violencia marxista que asolaba la Sudáfrica de entonces.
La película edifica toda su estrategia de manipulación sobre los estereotipos raciales políticamente correctos de los blancos fanáticos y crueles y los negros oprimidos y bondadosos. Se trata de un estereotipo ya recurrente en el cine y en los medios en general, muy empleado en la guerra de propaganda que ciertas fuerzas -especialmente interesadas en la progresión del Nuevo Orden Mundial- emplean contra Occidente. En estas coordenadas, pronto resulta evidente que detrás de Invictus, una película magistralmente llevada y de enorme belleza cinematográfica, hay una clara intencionalidad política.

Primero, lo más sorprendente es la manera en que el triunfo se vincula a la figura de Nelson Mandela, por entonces solo un astuto político más al servicio del imperialismo soviético. Su estrategia de apoyo al equipo de rugby, en contra de las intenciones de su propio partido, constituyó un movimiento genial que, si bien aparece en la película, ignora deliberadamente el contexto complejísimo de la Sudáfrica de entonces. Eastwood no puede -no puede honestamente- separar la figura de Mandela de los treinta años de terrorismo y violencia por parte su CNA. En este sentido, la película recurre a reiterados flashbacks del encarcelamiento de Mandela en la isla de Robben, un lugar donde, según la película, parece que Mandela fue a parar por oponerse al apartheid. De manera subrepticia, se oculta que otros personajes de la Sudáfrica de entonces, como el obispo Desmond Tutu, se opusieron igualmente al apartheid sin ser jamás encarcelados. Entonces, ¿por qué fue encarcelado Mandela? El hecho es que Madela no recibió siquiera el apoyo de Amnistía Internacional ya que, pese a cometer numerosos crímenes violentos, habia tenido un juicio justo y había sido razonablemente sentenciado.

Mandela era el dirigente del brazo armado del CNA y del Partido Comunista de Sudáfrica, el célebre “Umkhonto we Sizwe”. Fue hallado culpable de 156 actos de violencia pública que incluían oleadas de atentados con bomba, muchos de ellos en lugares públicos, como el atentado de la estación de ferrocarril de Johannesburgo. Pese a que el presidente Botha ofreció a Mandela la libertad en varias ocasiones si renunciaba a la violencia, su ofrecimiento siempre fue rechazado. La película transmite la idea de que los negros tienen todo que perdonar a los blancos y que este es el fin de la historia. No se dice una palabra de las décadas de violencia espantosa del CNA no solo hacia los blancos sino hacia otros negros que no pertenecían al CNA. La Sudáfrica del apartheid, pese a todos sus defectos, atraía a dos millones de trabajadores de las naciones vecinas, muchas en poder de regímenes marxistas, fracasados y sanguinarios. La película silencia las bombas en los grandes almacenes o incluso en instalaciones nucleares, la supresión de críticos y opositores o el terrible necklacing -la especialidad de las guerrillas de CNA- en el que la gente, con frecuencia otros negros, eran quemados vivos con un neumático en torno al cuello incendiado con gasolina. Por entonces, los terroristas de Mandela asesinaron y torturaron a miles de campesinos blancos para, más tarde, reintegrarse en el Ejército Sudafricano actual, sin que ninguna plañidera internacional haya pedido un “ajuste de cuentas” como se hace con Chile o Argentina. Por muchísimo menos de lo que Mandela hizo en su día, Hamas o Hizbolah son tildadas de “terroristas” en todo el mundo occidental.

Tampoco habla la película del apoyo de Mandela y su partido a regímenes así mismo sanguinarios como el régimen castrista, el de Robert Mugabe o el régimen chino. Aunque Invictus liga la victoria del equipo de rugby a la figura de Mandela, no hace igual, como correspondería en justicia, con el crimen galopante y la ruina de la economía. En la película, solo durante un momento Mandela mira los titulares de un periódico en el que se habla de crimen y ruina económica. Esto no hace justicia en absoluto a la situación real: de hecho, durante los 46 años de gobierno del Partido Nacional, 18.000 personas murieron en tumultos, atentados o en calidad de víctimas de la policía o el ejército. La cifra contrasta con las 20.000-25.000 personas que mueren todos los años en la actual Sudáfrica, en tiempo de paz, convertida en uno de los países más violentos del mundo. Además, la Sudáfrica del apartheid, abominada por todos, se hallaba entonces en una situación económica que hoy debería de envidiar: pese a estar entonces acosada por el bloque soviético en un amplio frente subversivo y por las sanciones de los EEUU y sus aliados, pese a sostener una guerra instigada desde Cuba en su frontera, el Rand era mucho más fuerte de lo que es hoy. La Sudáfrica de Nelson Mandela, sin ninguno de esos problemas, es ya un gigantesco fiasco económico y ha dejado de sacar las castañas del fuego a los países circundantes que, dicho sea de paso, cuentan con todas las bendiciones de la comunidad internacional de naciones “democráticas”.

Por último, queda por señalar el giro copernicano impuesto por el gobierno de Mandela en lo moral. De hecho, precisamente él y sus camaradas del CNA son quienes legalizaron en Sudáfrica cuestiones como el aborto -legal desde el 1 de febrero de 1997-, la pornografía y el juego. Nada de esto sale en la película, por supuesto. Como tampoco sale -ha sido completamente distorsionado- la importancia que para los componentes de aquél equipo de rugby tenía su fe cristiana. Sorprendentemente, y pese a que la película indica justo lo contrario, es un hecho constatable que aquél histórico equipo oraba tras cada victoria en el terreno de juego. El propio líder del equipo, François Pienaar, declaró en una entrevista a la BBC en 1995 tras la victoria que, cuando sonó el silbato que indicaba el final del encuentro “me puse de rodillas. Soy cristiano y quería decir una rápida plegaria por hallarme en aquél acontecimiento maravilloso y no solo por ganar. De repente, todo el equipo estaba en torno mío; fue un momento especial”.

Toda este simplismo a la hora de tratar una situación incomprensible sin conocer el contexto africano de entonces, la guerra fría y el papel del CNA en la subversión de todo el Sur de África, solo puede entenderse como un acto de pura propaganda, encaminada a fabricar un falso héroe a la medida de los intereses de la mundialización.

“Invictus”: cómo fabricar un falso héroe – ESD

Repercusiones en nuestro país:

AUDICIÓN DEDICADA Mandela

El presidente José Mujica se refirió al falleciemiento del líder sudafricano, Nelson Mandela y sostuvo que es prácticamente imposible “encontrar una figura tan trascendente en la lucha por la igualdad”.
vie dic 6 2013 09:44 EL PAÍS. 

Dijo el Pepe: 

“Es difícil, prácticamente nos resulta imposible, en nuestra memoria encontrar una figura tan trascendente en la lucha por la igualdad, contra el racismo, capaz de aglutinar tanta cosa diferente y contradictoria para darle identidad a un país lleno de injusticia y de dolor”

¿Identidad???? ¿Cómo lo CONTRADICTORIO va a dar identidad???? Mujica defiende a Mandela, porque Mandela además de ser un terrorista comunista como él, fue un “héroe” del multiculturalismo, la idolatrada igualdad y el aclamado antirracismo.
A ver si ya nos despertamos por aquí por Uruguay, y vamos aprendiendo el significado de las palabras, según el lenguaje de la Izquierda progresista: 

Protestante es palabra clave para anti-cristiano.
Igualdad es palabra clave para anti-libertad (y anti-cristiano). 
Multi-culturalismo es palabra clave para internacionalismo, o sea, palabra clave para anti-nacional (y anti-cristiano).
Antirracismo es palabra clave para anti-blanco. 

Nelson mandela

“El pueblo y el gobierno de la República Oriental del Uruguay hacen llegar su inmensa admiración a la memoria de Nelson Mandela y sus condolencias al gobierno y al pueblo sudafricano”, dice el comunicado.
Canciller Luis Almagro. EL PAÍS. 

Uruguay se suma al luto

El Poder Ejecutivo decretó dos días de duelo oficial por el fallecimiento del expresidente sudafricano, Nelson Mandela. La bandera nacional permanece a media asta. El canciller Luis Almagro viajará en representación de Uruguay. 
vie dic 6 2013 11:48
 
LOS VERDADEROS PATRIOTAS, ¡NO HACEMOS DUELO POR UN COMUNISTA Y TERRORISTA!  
 
Eugéne Terre’ Blanche, líder del Movimiento de Resistencia Afrikáner, ¿y de él quién se acuerda?, ¿por él quien hace luto?…
 
¡AUTODETERMINACIÓN Y LIBERTAD PARA EL PUEBLO BOER!
¡ABAJO EL ZOG EN SUDÁFRICA!
¡ABAJO EL ZOG EN URUGUAY!
¡NO AL GENOCIDIO BLANCO!
¡VIVA CRISTO REY!

 

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